En el competitivo entorno actual, las empresas deben alinearse con organismos que establecen criterios y normas para garantizar un funcionamiento óptimo. Uno de los más destacados es el ISO, un sistema que define estándares de calidad reconocidos a nivel mundial.
ISO son las siglas del Organismo Internacional de Normalización, fundado en 1974, y responsable de crear las normas ISO, que han sido fundamentales para establecer estándares en áreas como calidad, productividad, eficiencia, sostenibilidad, y más.